Líneas del conocimiento del programa

Los campos del conocimiento que conforman al PECEM son el biomédico, sociomédico y clínico. Éstos incluyen gran diversidad de campos disciplinarios, lo que amplía el horizonte de formación del alumno y de elección de su línea de investigación. Los campos disciplinarios del campo biomédico son la anatomía, biología celular e histología médica, bioquímica y biología molecular, embriología humana, farmacología, fisiología, inmunología, microbiología y parasitología. Los campos disciplinarios del campo sociomédico son la salud mental, salud pública y comunidad, promoción de la salud en el ciclo de vida, epidemiología clínica y medicina basada en evidencias, antropología médica e interculturalidad, el ambiente, trabajo y salud, bioética médica y profesionalismo, historia y filosofía de la medicina. Los campos disciplinarios del campo clínico son la integración básico clínica, informática biomédica, introducción a la cirugía, imagenología, el laboratorio clínico, la propedéutica médica y fisiopatología, medicina psicológica y comunicación, integración clínica básica, nutrición humana, genética clínica, geriatría, algología, cardiología, cirugía y urgencias médicas, dermatología, endocrinología, farmacología terapéutica, gastroenterología, ginecología y obstetricia, hematología, infectología, medicina legal, nefrología, neumología, neurología, oftalmología, ortopedia y traumatología, otorrinolaringología, pediatría, psiquiatría, rehabilitación, reumatología, y urología.

Campo de conocimiento biomédico
El campo biomédico abarca el estudio de los mecanismos normales y las patologías del ser humano empleando herramientas de campos tales como la biología molecular, la bioquímica y la biofísica, que permiten conocer el genoma y el proteoma de agentes patógenos, los cambios en enzimas, proteínas estructurales, lípidos con importancia fisiológica y carbohidratos que pueden participar como receptores o ligandos, canales iónicos, características conformacionales y asociación entre macromoléculas. El estudio de los genes, sus polimorfismos y sus mutaciones permiten diseñar estrategias para diagnosticar, determinar las predisposiciones a diversas enfermedades e, inclusive, trazar estrategias terapéuticas. La medicina genómica se apoya en los estudios de biomedicina básica.

El estudio de los mecanismos de la respuesta inmunitaria, entre ellos células, anticuerpos, citocinas, receptores y ligandos, permite manipularlos, mediante modelos experimentales, en favor del enfermo para entender y manejar, de manera óptima, los casos de autoinmunidad, trasplantes, inmunodepresión, atopia, anergia, etc. El desarrollo de preparaciones vacunales puede efectuarse desde no menos de cinco enfoques no excluyentes: uno es la identificación de moléculas blanco cuyo bloqueo interfiera con la supervivencia del agente patógeno; el segundo es la obtención de antígenos recombinantes en gran escala; el tercero es su modificación para incrementar su inmunogenicidad; el cuarto es la manipulación de los mecanismos efectores involucrados en la protección, y el quinto es la neutralización de los mecanismos de evasión del agente patógeno.

Los modelos experimentales, ya sea empleando cultivos celulares, líneas celulares o células obtenidas de los pacientes en diseños clínicos controlados, permiten definir diversos procesos fisiológicos, acciones de los fármacos, de las citocinas, de enzimas recombinantes, de células dendríticas, etcétera. Estos estudios asociados a investigaciones farmacocinéticas, toxicológicas y mutagénicas en modelos animales facilitan su aplicación posterior en tiempos reducidos en seres humanos, tema que forma parte de la actualmente denominada “medicina translacional”.

Campo de conocimiento sociomédico
En el entendimiento que el ser humano es una unidad bio-psico-social y que las interacciones de estos tres factores son determinantes para mantener el estado de salud, los estudios de socio medicina incluyen el entendimiento de factores externos, principalmente demográficos, económicos, antropológicos, ambientales, geográficos, genéricos, de trabajo e incluso legales. La socio medicina hace hincapié en las relaciones que afectan los estados de salud y enfermedad que tienen que ver con las interacciones entre personas, por ejemplo, la calidad de atención que pueden tener las mujeres, las poblaciones indígenas o los niveles de analfabetismo en países en vías de desarrollo y la comunicación que existe para favorecer la buena salud; asimismo, considera el estudio de brotes y urgencias.

Este campo incluye a la epidemiología, la salud mental, la salud pública, la promoción de la salud, la bioética y la educación médica. Los estudios epidemiológicos y de salud pública tienen como componente fundamental el diseño metodológico que comprende estudios abiertos en comparación con estudios cegados, observacionales o experimentales, diseños retrospectivos o prospectivos, estudios transversales o longitudinales.

La bioética, actualmente tan importante a pesar de ser poco entendida y aplicada, permite elaborar protocolos de investigación con diseños que se basen en principios éticos, en los que se considere al sujeto de investigación como el factor más importante de la investigación, su autonomía para decidir sobre su participación, su beneficencia sobre la evaluación de fármacos o metodologías novedosas quirúrgicas y carta de consentimiento informado, entendida frecuentemente para proteger al médico, cuando en realidad es para proteger al paciente. La bioética le dará al estudiante y futuro médico e investigador, un abordaje metodológico en la solución de dilemas de esta índole relacionados con la investigación científica y en la toma de decisiones médicas.

Debido a que la investigación en educación médica indaga el proceso de aprendizaje, las nuevas metodologías y técnicas de enseñanza y de aprendizaje de la medicina, como la medicina basada en evidencias, tienen gran importancia en este siglo de globalización e información exhaustiva y, por lo tanto, constituyen una línea de investigación naciente que es ineludible apremiar y fortalecer. Este enunciado también se aplica al análisis de los programas de salud que se puede realizar desde el nivel local hasta el nacional y el internacional. La investigación de la enseñanza de la medicina también promueve el desarrollo de metodologías para evaluar los procesos y programas de aprendizaje adecuados a las líneas de pensamiento y educación modernas, sin olvidar aspectos de la historia y filosofía de la medicina.

Campo de conocimiento clínico
El campo clínico tiene como objetivo entender los procesos involucrados en el desarrollo de las patologías que afectan al ser humano, conocer los factores de riesgo de las enfermedades, desarrollar nuevos conocimientos sobre su fisiopatología, desarrollar e implementar medidas preventivas, nuevas técnicas diagnósticas y diseñar estrategias terapéuticas más eficientes. Se sustenta en la observación, experimentación, modelos y teorías para lograr nuevos conocimientos en los que el principal beneficiado debe ser el paciente.

Considerando que la biomedicina clínica incluye el estudio centrado en los enfermos, y que los sujeto de estudio son generalmente seres humanos, éste tiene, por ende, una relación directa con la socio medicina en los aspectos de bioética, que se apoya en forma relevante en comités de ética, investigación y bioseguridad para su desarrollo, análisis interim, examen y evaluación de posibles efectos secundarios y aspectos de costo-beneficio.

Este campo considera también la publicación de estudios científicos como herramienta de difusión y de contribución al conocimiento científico y de educación médica. El campo clínico aborda el diseño y procesamiento de estudios epidemiológicos sobre la prevalencia e incidencia de las enfermedades o de su cotejo sintomático; analiza la fisiopatología de las enfermedades de una manera global e integral, que permite, por ejemplo, identificar moléculas, macromoléculas, tejidos y órganos en estado patológico mediante el seguimiento de los enfermos, los estudios de genómica, el análisis de sus fluidos (sangre, saliva, líquido cefalorraquídeo, orina) y las técnicas de imagen (ultrasonido, resonancia, tomografía, etc.), logrando una integración en el abordaje clínico. Asimismo, este campo incluye la evaluación y generación de nuevos fármacos, mediante estudios de las diversas fases clínicas controladas cuidadosamente que consideren un diseño metodológico óptimo y el consentimiento informado del sujeto de investigación. El enfoque clínico de la investigación puede tener distintas orientaciones de acuerdo con las líneas de investigación y escenarios de intervención práctica en los que se desarrolla. La investigación clínica se realiza en los diversos campos disciplinarios que se incluyen, a saber, medicina interna, ginecología y obstetricia, pediatría, cirugía, y todas las sub-especialidades médicas según órganos y sistemas. La investigación clínica cumple una función esencial en la salud de los individuos y de las poblaciones, puede ser realizada en forma individual o, a menudo, por grupos multidisciplinarios, los límites de estas actividades son sólo la imaginación y los aspectos éticos.