RESFRIADO COMÚN (RINOFARINGITIS)

Dra. Teresa Uribarren Berrueta
Departamento de Microbiología y Parasitología, Facultad de Medicina, UNAM
berrueta@unam.mx

Introducción.
Las rinofaringitis, faringoamigdalitis y otitis media representan la mayor parte de los episodios de infección respiratoria aguda (IRA) que cursan sin insuficiencia respiratoria. La rinofaringitis aguda o resfriado común (nombre convencional) constituye uno de los principales motivos de consulta médica, ausentismo escolar y laboral. El síndrome se caracteriza por congestión nasal, rinorrea, estornudos, lagrimeo, irritación nasofaríngea, tos y malestar general. Puede acompañarse de fiebre. En sujetos adultos predomina la febrícula. El resfriado común es considerado de origen casi exclusivamente viral. Las infecciones bacterianas no son frecuentes. Los principales agentes etiológicos involucrados son rhinovirus (30 - 50%). Los rhinovirus pertenecen a la familia Picornaviridae, con genoma de RNA monocatenario, de sentido positivo. Cabe destacar que se conocen ahora 3 grupos (A, B y el más reciente, C); asimismo, se ofrece evidencia convincente de que juegan un papel en patologías de vías respiratorias bajas, tales como bronquiolitis, neumonía, exacerbaciones del asma, en la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y la fibrosis quística. (Mahony. 2008; Gern. 2010).

Heikkinen T, Järvinen A. The common cold. The Lancet, 4 Jan 2003;361(9351): 51-59.

El resfriado común es cosmopolita y se presenta de manera endémica y epidémica. En nuestro país la incidencia aumenta durante los meses frios y lluviosos. la transmisión se hace por contacto directo o por diseminación de las gotitas de saliva e indirectamente a través del uso de pañuelos y otros fomites contaminados por secreciones de personas infectadas.

Cuadro clínico y diagnóstico.
El período de incubación oscila entre 12 - 72 horas (rhinovirus). El cuadro generalmente se autolimita en 7 - 10 días. Los síntomas iniciales incluyen congestión nasal e irritación faríngea, malestar general, cefalea, fiebre, rinorrea acuosa durante los primeros días (reflejo glandular causado por estimulación de ramas del trigémino) y mucopurulenta posteriormente (reflejo de la severidad de la respuesta inflamatoria, no del agente etiológico), tos, estornudos. Cabe mencionar que puede acompañarse de laringitis y bronquitis. El diagnóstico se fundamenta básicamente en el cuadro clínico. Existen kits comerciales de diagnóstico rápido de baja sensibilidad y especificidad. Habitualmente el paciente acude con el médico cuando se presentan complicaciones. La automedicación es usual.

Tratamiento.
El tratamiento consiste en reducir los signos y síntomas asociados a la enfermedad, tales como tos, congestión nasal, rinorrea, malestar general. No existe un tratamiento específico. El empleo de fármacos combinados que incluyen al menos dos de los siguientes: anthistamínico, antitusivo, expectorante, descongestivo, antipirético, debe contemplarse con reservas. Los antihistamínicos no esteroideos ofrecen efectos analgésicos sobre la cefalea, otalgia, artralgias y mialgias. (Kim et al., 2009). El dextrametorfano, antitusígeno central, puede ser de utilidad en el alivio de la tos irritativa, con escasos efectos en sistema nervioso central. Los anticongestivos nasales tópicos disminuyen los síntomas nasales; pueden utilizarse durante un corto período de tiempo (menos de una semana), ya que ocasionan irritación nasal, efecto de rebote y dependencia. Sin embargo, no existen estudios que validen su empleo en menores de 12 años. (Shefrin et al., 2009). Se ha sugerido que el bromuro de ipratropio puede disminuir la rinorrea, con limitaciones, pero no tiene efecto sobre la congestión nasal. (Albalawi et al., 2013). La utilización de irrigaciones nasales con suero fisiológico no ha demostrado ser de beneficio en el alivio de los síntomas; se requiere de mayor estudio. (Kassel et al., 2010). Medidas generales, tales como la ingesta abundante de líquidos, una dieta balanceada, el reposo y la utilización de aire humidificado constituyen el mejor tratamiento. Los antibióticos no son de utilidad, salvo en caso de complicaciones bacterianas. (Weichselbaum. 2010).

No se ha demostrado un efecto consistente de la vitamina C en la duración y severidad de los resfriados en los ensayos terapéuticos, de los cuales existen pocos. Los suplementos de vitamina C no reducen la incidencia de los resfriados en la población general. Sin embargo, puede ser útil para personas expuestas a ejercicio físico severo por breves períodos de tiempo.
Por otra parte, debido al efecto benéfico de la vitamina C apreciado en algunos estudios regulares, y debido a su bajo costo y seguridad, se considera que vale la pena, a nivel individual, evaluar la utilidad de la vitamina C. La administración regular de al menos 200 mg/día puede reducir la duración y severidad de los resfriados en adultos y niños, pero no previene su aparición. Se requieren más estudios para evaluar su efecto profilático y terapéutico. (Hemila & Chalker. 2013).

Ahora se reconoce que los agentes etiológicos de relevancia, principalmente los rinovirus, se pueden encontrar asociados a:
- Infecciones asintomáticas.
- Infecciones del tracto respiratorio alto, tales como: Resfriado común, otitis media aguda, con coinfección bacteriana frecuente, rinosinusitis.
- Infecciones del tracto respiratorio bajo, entre ellas: Crup (croup), bronquiolitis, neumonía adquirida en la comunidad.
- Exacerbaciones de enfermedades pulmonares crónicas.
- También se acepta que causan patologías de importancia en sujetos inmunocomprometidos. (Jacobs et al., 2013).

Vínculos.

- Hemila H, Chalker E. Vitamin C for preventing and treating the common cold. Cochrane Database Syst Rev. 2013 Jan 31;1:CD000980. doi: 10.1002/14651858.CD000980.pub4. (Review) PMID: 23440782
- Albalawi ZH, Othman SS, Alfaleh K. Intranasal ipratropium bromide for the common cold. Cochrane Database Syst Rev. 2013 Jun 19;6:CD008231. doi: 10.1002/14651858.CD008231.pub3. (Review) PMID: 23784858
- Jacobs SE, Lamson DM, St George K, Walsh TJ. Human rhinoviruses. Clin Microbiol Rev. 2013 Jan;26(1):135-62. doi: 10.1128/CMR.00077-12.
- Gern JE. The ABCs of Rhinoviruses, Wheezing, and Asthma. J Virol. 2010 August; 84(15): 7418–7426. doi: 10.1128/JVI.02290-09
- Tregoning JS, Schwarze J. Respiratory Viral Infections in Infants: Causes, Clinical Symptoms, Virology, and Immunology. Clin Microbiol Rev, Jan 2010;23(1): 74-98. doi:10.1128/CMR.00032-09 Una introducción al tema de infecciones respiratorias virales.
- Weichselbaum E. Can supplements help prevent or treat a common cold? Nutrition Bulletin 2010;35 (1): 26-29
- Kassel JC, King D, Spurling GKP. Saline nasal irrigation for acute upper respiratory tract infections. Cochrane Database of Systematic Reviews 2010, Issue 3. Art. No.: CD006821. DOI: 10.1002/14651858.CD006821.pub2.
- Calvo C, García García ML, Casas I, Pérez-Breña P. 19. Infecciones Respiratorias Virales. Protocolos de Infectología. Asociación Española de Pediatría. Sociedad Española de Infectología Pediátrica. Año de edición: 2009. ISSN: 2171-8172. Una introducción al tema de infecciones respiratorias virales, en español.
- J. de la Flor i Brú. Infecciones de vías respiratorias altas I. Resfriado común, faringitis, sinusitis, casos clínicos. Pediatr Integral 2009;XIII(4):333-350.
- Kim SY, Chang YJ, Cho HM, Hwang YW, Moon YS. Non-steroidal anti-inflammatory drugs for the common cold. Cochrane Database of Systematic Reviews 2009, Issue 3. Art. No.: CD006362. DOI: 10.1002/14651858.CD006362.pub2.
- Shefrin AE, Goldman RD. Use of over-the-counter cough and cold medications in children. Can Fam Physician. 2009 Nov; 55(11):1081-3.
- Lessler J, Reich NG, Brookmeyer R, Perl TM, Nelson KE, Cummings DAT. Incubation periods of acute respiratory viral infections: a systematic review. Lancet Infect Dis. May 2009;9(5):291-300.
- Calvo C, García García ML, Casas I, Pérez-Breña P. 19. Infecciones respiratorias virales. Protocolos de Infectología. Asociación Española de Pediatría. Sociedad Española de Infectología Pediátrica. Año de edición: 2009.
- Mahony JB. Detection of respiratory viruses by molecular methods. Clin Microbiol Rev. 2008 Oct;21(4):716-47.
- Smith SM, Schroeder K, Fahey T. Over-the-counter medications for acute cough in children and adults in ambulatory settings. Cochrane Database of Systematic Reviews 2008, Issue 1. Art. No.: CD001831. DOI: 10.1002/14651858.CD001831.pub3
- McManus TE, Marley AM, Baxter N, Christie SN, O'Neill HJ, Elborn JS, Coyle PV, Kidney JC. Respiratory viral infection in exacerbations of COPD. Resp Med, Nov 2008;102(11): 1575-1580.
- Chonmaitree T, Revai K, Grady JJ, Clos A, Patel JA, Nair S, Fan J, Henrickson KJ. Viral upper respiratory tract infection and otitis media complication in young children. Clin Infect Dis. 2008 Mar 15;46(6):815-23. doi: 10.1086/528685.
- Mackay IM. Human rhinoviruses: The cold wars resume. J Clin Virol 2008;42(4):297-320.
- Simasek M, and Blandino DA. Treatment of the Common Cold. Am Fam Physician, 15 Feb 2007; 75(4):515-22.
- Efectividad clínica en las infecciones respiratorias agudas (IRAs) - Menores de 5 años. Boletín de Práctica Médica Efectiva,
Agosto 2006. Instituto Nacional de Salud Pública.
- Melvin R. Pratter. Cough and the Common Cold. ACCP Evidence-Based Clinical Practice Guidelines. Chest. 2006;129:72S-74S.).
- Human Parainfluenza Viruses (Common cold and croup). CDC. Revisado en 2011.

Última revisión 4 septiembre 2013

Hecho en México, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), todos los derechos reservados 2011. Esta página puede ser reproducida con fines no lucrativos, siempre y cuando no se mutile, se cite la fuente completa y su dirección electrónica. De otra forma requiere permiso previo por escrito de la institución. Créditos

Sitio web administrado por: Dra. Teresa Uribarren Berrueta. Contacto