Temas de interés

Caídas, inestabilidad

Rosalía Rodríguez García
 
 

n Gerontología las caídas constituyen un diagnóstico, un problema importante que amerita detallada evaluación multidimensional. Se anotan en el expediente como cualquier otro diagnóstico y mantienen una alerta para el equipo de salud ya que el paciente viejo que se cae está mostrando clínicamente su vulnerabilidad, la concurrencia de problemas que se retroalimentan y que lo exponen a accidentes, fracturas, aumento de procesos patológicos, abatimiento funcional y hasta la muerte. Cuanto más se envejece más se está expuesto a las caídas y a que éstas tengan consecuencias serias.

A pesar de lo anterior los profesionales de la salud no incluyen en su interrogatorio a las caídas por lo que es una problemática de salud desdeñada y poco detectada, mucho menos atendida, aun cuando son potencialmente prevenibles; a lo anterior se suma el efecto psicológico de una caída, que produce en el sujeto afectado ansiedad, miedo, retraimiento y abatimiento funcional. Una caída favorece la siguiente, es decir, caerse es un riesgo para seguir cayendo. Finalmente las caídas o inestabilidad son expresiones inespecíficas de enfermedad en los ancianos, una de las tantas formas atípicas de manifestar los problemas de salud en la edad avanzada.

Las causas de las caídas son múltiples y pueden ser consecuencia de varios factores que se traslapan afectando la marcha y el balance de las personas mayores. La evaluación básica de las caídas debe incluir:

1) La historia de las circunstancias en que ocurre la caída, en las que casi siempre el paciente exhibe una justificación. Hay caídas verdaderamente accidentales como un empujón, en las personas envejecidas y vulnerables favorece la caída con o sin lesiones serias; el historial de afecciones crónicas (diabetes, hipertensión, osteoartrosis, mareo, etc) los medicamentos usados, algún problema de salud reciente que pudiera haberse expresado a través de la caída, la funcionalidad previa, problemas sensoriales (vista y oído), auxiliares requeridos (bastón, andadera, etc).

2) Explorar las alteraciones de la marcha y balance (pruebas de Tinetti), la fuerza muscular, propiocepción y sensibilidad, la función de las articulaciones, dolor, la presión arterial (especialmente hipotensión postural), estado mental y emocional. Calzado y problemas con los pies.

3) Análisis del ambiente, problemas existentes en la casa que favorezcan las caídas (escaleras, iluminación, tapetes, brillantez, desniveles, obstáculos, etc) la mayor parte de las caídas ocurren en el hogar y cuando el paciente se transfiere de su cama, sillón o al baño, especialmente por la noche. Medios de transporte, actividades fuera de casa.

Los riesgos con mayor potencial preventivo son: los medicamentos, el ambiente y el descondicionamiento físico por inactividad.

En el caso de síncope, la evaluación especializada está indicada, igualmente ocurre cuando existe deprivación sensorial o problemas neurológicos sin diagnóstico (ej. Parkinson). Una vez más la depresión es un padecimiento serio que predispone a caídas, desacondicionamiento físico y a medicación potencialmente peligrosa cuando está mal empleada. La demencia puede pasar inadvertida y manifestarse a través de caídas. Si la caída se produce en coexistencia con otros problemas como la osteoporosis, osteoartrosis, diabetes, etc, la posibilidad de que haya lesiones y consecuencias serias aumenta.

Es importante enfatizar la revisión de la medicación ya que la polifarmacia, dosis y horarios inadecuados, interacciones, medicamentos inútiles con efectos adversos (ej. cinarizina) son causa muy frecuente de caídas y sus complicaciones.

Insistir en la rehabilitación también es un punto central ya que se pueden solucionar problemas de la marcha y balance, aliviar el dolor, mejorar la movilidad, aumentar la fuerza muscular y reacondicionar la función vestibular. El ejercicio sistemático desde la caminata, la movilidad en casa y hasta el “tai chi” son un buen método par evitar caerse. También insista en mejorar las condiciones ambientales, la simple instalación de una barra de apoyo, quitar tapetes que se deslizan, usar zapatos adecuados, llevar un bastón, etc, son medidas simples y eficaces.

Es poco probable que encuentre un solo factor, las caídas suelen ser multifactoriales (80%) y por tanto las intervenciones varias.

No descuide el llamado síndrome postcaída, ya que si no interviene  para dar una vez más seguridad a su paciente sólo propiciará más problemas y desde luego más caídas. Enséñelo a levantarse y pedir ayuda. Rehabilite la funcionalidad física y emocional.