
Los
estudios de salud familiar y la práctica médica familiar
Gómez Clavelina FJ*
e ha mencionado
que la práctica de la medicina familiar se basa en tres elementos
esenciales: el estudio de la familia, la continuidad de la atención
y la acción anticipatoria fundamentada en un enfoque de riesgo.1
El primero de éstos es considerado como una de las estrategias características
de la práctica médica familiar2. La trascendencia de esta
actividad se observa en la utilidad de la información obtenida para
identificar y clasificar a las familias considerando aspectos demográficos,
que reflejan su estructura, enfermedades que padecen, roles intrafamiliares,
características generales de cada integrante del grupo familiar
y relaciones afectivas que componen su funcionalidad.3,4 La representación
gráfica de estos datos mediante el genograma estructural y la aplicación
de otros instrumentos para la evaluación de su cohesión,
adaptabilidad, comunicación y calidad de vida, ayuda al médico
familiar a efectuar el análisis y a tomar decisiones de las necesidades
de atención que requiere la familia, tomando en cuenta que, además
de los problemas biológicos de salud, es necesario considerar su
entorno social, económico y psicológico.5 Por otra parte,
la evaluación de su funcionalidad bajo un enfoque sistémico
propicia el entendimiento de la familia desde una perspectiva dinámica
valorando el peso específico del estrés en el manejo del
proceso salud-enfermedad.2,3,4
El entendimiento de la relación entre
la estructura y funcionalidad familiar con el proceso salud-enfermedad,3,4
y la evaluación de la medida en que intervienen factores de carácter
social, económico y psicológico, constituyen el objetivo
central del estudio de salud familiar, que brinda al médico de familia
la oportunidad de definir acciones específicas de diagnóstico,
prevención, así como tratamiento, haciendo uso óptimo
de los recursos a su alcance y gestionando la promoción, formación
y extensión de redes de apoyo intra o extrafamiliares con otros
profesionales de la salud e incluso con otras instituciones.6
La realización de las actividades mencionadas
repercuten, necesariamente, tanto en la calidad de la atención que
el médico familiar otorga, como en la solución de la problemática
sanitaria de las familias que se encuentran bajo su cuidado. Se podría
considerar al estudio de salud familiar como eje inicial de la actividad
característica del médico familiar, la cual propicia el desarrollo
de los otros dos ejes de acción, mediante el seguimiento de los
resultados de sus intervenciones preventivas, terapéuticas y de
rehabilitación.
Referencias
1. Gómez FJ, Irigoyen A. La medicina
familiar y la investigación: una perspectiva integradora, en Irigoyen
A, Gómez FJ. (eds.) Fundamentos de Medicina Familiar.
3a. ed. México. Medicina Familiar Mexicana. 1995. pp. 141-149.
2. Gómez FJ. Diagnóstico de salud
familiar, en Irigoyen A, Gómez FJ. (eds.) Fundamentos de Medicina
Familiar. 5a. ed. México. Medicina Familiar Mexicana.
1998. pp. 101-140.
3. Gómez FJ, Irigoyen A. Two types
of family assessment. Fam Proc 1995;34:363-364.
4. Gómez FJ, Irigoyen A, Ponce ER.
Selección y análisis de instrumentos para la evaluación
familiar. Arch Med Fam 1999; 1(2):45-57.
5. Gómez FJ, Irigoyen A, Ponce ER, Terán
M, Fernández MA, Yáñez EJ. Análisis comparativo
de seis recomendaciones internacionales para el diseño de genogramas.
Arch Med Fam 1999;1(1):13-20.
6. Terán M, Ponce ER, Irigoyen A, Fernández
MA, Gómez FJ. Redes sociales en la atención médica
familiar. Arch Med Fam 1999; 1(2):35-44.
*Profesor del Departamento de Medicina Familiar,
Facultad de Medicina, UNAM
