UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE MEXICO
FACULTAD DE MEDICINA

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INTESTINO GRUESO (COLON)
RECTO Y CANAL ANAL

En la unión rectosigmoidea la mucosa cambia de aspecto siendo más lisa en el recto. Desde abajo hacia arriba tiene un segmento más ancho llamado ampolla rectal que comienza unos pocos centímetros más allá de la línea pectínea en la cual el canal anal cambia su epitelio (cubierta interna) de cilíndrico al estratificado que corresponde a la piel.

La porción ampollar del recto presenta por lo general tres pliegues laterales a menudo prominentes denominadas válvulas, dos a la izquierda y una a la derecha.

Los tres centímetros terminales del recto y el canal anal están marcados por pliegues longitudinales que terminan en las papilas anales. Estas papilas pueden ser bastante prominentes y engrosadas.

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Imagen. 17

EL ANO
Es un tubo muscular de 2 a 4 cm de largo que en reposo forma un ángulo con el eje del recto. El esfínter anal consiste de un esfínter anal interno de 0,3 a 0,5 cm. de espesor que es una extensión de la musculatura lisa circular del recto (movimiento que no depende de la voluntad) y el esfínter anal externo con un espesor de 0,6 a 1cm. que es una extensión de los músculos estriados elevadores del ano (movimientos que sí dependen de la voluntad).

En el canal anal pueden observarse, a nivel de las papilas, varios plexos venosos, correspondientes al plexo hemorroidal interno; y, en el espacio subcutáneo cerca del margen anal, el plexo hemorroidal externo.

MUSCULATURA DE LA ZONA RECTO-ANAL
Las fuerzas esenciales que mantienen la posición del canal anorectal derivan de los músculos que forman el suelo pelviano, fundamentalmente el músculo elevador del ano, que está formado por tres componentes individuales, llamados músculos pubococcígeo, puborectal e ileococcígeo.

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Imagen 18.

 

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Imagen 19.

El músculo puborectal tira el recto hacia delante, y forma un ángulo agudo entre el recto y el canal anal.

El elevador del ano, como su nombre lo indica mantiene el ano elevado, debido a su tono basal en reposo.

Durante la defecación se relajan los músculos elevadores del ano y puborectal y el periné desciende.

En la porción posterior del músculo elevador del ano, el suelo pélvico está formado por el músculo coccigeo.

El músculo puborectal, mediante su actividad tónica, forma un lazo alrededor del canal anal el que lo lleva a un ángulo de 100 grados en reposo, cerrando el recto y obstruyendo el pasaje, con el pujo voluntario se hace mas agudo, aprox. 70 grados y durante la defecación se hace mas obtuso entre 110 y 130 grados.

En reposo la continencia se logra por dicho lazo del músculo puborectal y el esfínter anal interno.

En casos de brusco aumento de la presión intraabdoninal como ocurre al toser o levantar pesos, la continencia puede requerir la activación de otros elementos.

El piso de la pelvis junto al esfínter externo y el músculo puborectal se contraen aumentando la presión del esfínter y cerrando todavía más el ángulo del canal anal.

La zona anal y el periné son estructuras anatómicamente complejas que contienen musculatura lisa y estriada.

El funcionamiento de estos músculos tiene que estar bien coordinado para poder expulsar o retener las heces en los momentos adecuados.

Los músculos externos longitudinales del colon y del sigma.

Están divididos en tres fascículos o tenias, las que al final del sigma forman la capa muscular longitudinal  del recto. De forma similar la capa interna de la musculatura del recto es una continuación de la circular del sigma. La región ampollar del recto se caracteriza por las frecuentes conexiones entre las fibras de la capa circular y la longitudinal.

En la porción inferior del recto, las fibras musculares longitudinales se fusionan con las estriadas del músculo elevador del ano y contribuyen a formar el músculo esfínter anal interno (EAI), cuyas fibras musculares son lisas.

Por lo tanto, su inervación está dada por los plexos nerviosos autónomos (independientes de la voluntad).

El EAI está casi siempre cerrado y se relaja únicamente bajo la influencia de ciertos estímulos y por breves instantes.

Los elementos musculares más externos y también más caudales del canal anal, pertenecen al esfínter anal externo (EAE), que es un músculo estriado trilaminar.

Sus tres partes son: la subcutánea, la superficial y la profunda, esta última porción rodea el tercio superior del canal anal y contribuye a formar parte de la mitad anterior del anillo anorrectal muscular.

El EAE es un músculo estriado (voluntario) que circunscribe el canal anal y que en su plano superior se une con el músculo elevador del ano y hacia abajo termina en el nivel subcutáneo, en el margen anal.

El EAE contribuye poco a la presión basal del canal anal en reposo y su presión aumenta mucho cuando se realiza un cierre voluntario y disminuye durante la defecación.

INERVACIÓN
La inervación del ano y del recto es compleja y difiere de la inervación del resto del tubo digestivo.

El ano-recto, está inervado por nervios sensitivos motores y otros dependientes del parasimpáticos como así también por el sistema nervioso entérico. El nervio principal es el nervio pudendo que se origina del 2º, 3º y 4º nervio sacro e inerva al esfínter anal externo, a la mucosa anal y a la pared anorectal.

Este es un nervio mixto y tiene funciones tanto sensoriales como motoras. Su recorrido por el piso de la pelvis lo hace vulnerable a injurias por estiramiento particularmente durante el parto por vía natural.

El recto también contiene plexos mientéricos y submucosos, que corresponden al Sistema Nervioso Entérico (S.N.E). A partir del anillo anorrectal disminuyen las fibras ganglionares y, a partir de la línea dentada o pectínea, éstas desaparecen por completo.

Simpático y parasimpático.
El  EAI está bajo la influencia del sistema nervioso autónomo extrínseco, que también inervan al S.N.E. Las fibras simpáticas nacen en la médula espinal lumbar y alcanzan el E.A.I. a través del plexo hipogástrico y pélvico.

Las fibras parasimpáticas colinérgicas relajan el E.A.I., mientras que las simpáticas noradrenérgicas lo hacen contraerse, por medio de receptores alfa, y relajarse por medio de receptores beta.

El EAE y los músculos del periné son inervados por el nervio pudendo que viene de la médula sacra.

En las paredes del recto y del ano hay células sensoriales que reaccionan a la distensión de la pared rectal.
Estas células sensoriales también detectan el tipo del contenido rectal. Se encuentran en el Sistema  Nervioso Entérico pero la información también llega al cerebro a través de la vía parasimpática esplácnica.

Debido a la existencia de estas fibras se percibe la necesidad de evacuar el intestino y se diferencia el tipo del contenido rectal: heces o gas. También los músculos del periné contienen células sensoriales que pueden informar sobre el contenido rectal.

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