RIFAMPICINA, ISONIAZIDA, PIRAZINAMIDA
Grageas, cápsulas
Tuberculosis pulmonar

FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:

Cada GRAGEA contiene:

Rifampicina..................................................................... 150 mg

Isoniazida......................................................................... 75 mg

Pirazinamida................................................................... 400 mg

Excipiente c.b.p. 1 gragea.

Cada CÁPSULA contiene:

Rifampicina..................................................................... 150 mg

Isoniazida....................................................................... 200 mg

Excipiente c.b.p. 1 cápsula.

 

INDICACIONES TERAPÉUTICAS:

Tuberculosis pulmonar: Tratamiento de corta duración (6 meses) con una fase intensiva inicial de dos meses con ISONIAZIDA, PIRAZINAMIDA y RIFAMPICINA, seguida de cuatro meses con ISONIAZIDA y RIFAMPICINA.

 

FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA:

RIFAMPICINA, ISONIAZIDA y PIRAZINAMIDA son fármacos bactericidas antituberculosos.

La combinación de RIFAMPICINA con ISONIAZIDA es particularmente activa contra microorganismos extracelulares de crecimiento rápido y presenta una actividad bactericida intracelular. La ISONIAZIDA actúa contra bacilos de la tuberculosis en crecimiento activo. La PIRAZINAMIDA es activa contra microorganismos intracelulares sobre todo en el medio ácido de los macrófagos. RIFAMPICINA es activa contra M. tuberculosis de crecimiento lento e intermitente. Asimismo los tres agentes RIFAMPICINA ISONIAZIDA y PIRAZINAMIDA presentan actividad contra diferentes estados y actividades del M. tuberculosis. En células sensibles la RIFAMPICINA inhibe la actividad de la RNA polimerasa dependiente de DNA. Específicamente interactúa con la RNA polimerasa bacteriana y no inhibe a la enzima de mamíferos. La resistencia cruzada a RIFAMPICINA sólo ha sido demostrada con otras rifamicinas.

Farmacocinética: Estudios de farmacocinética en voluntarios sanos demostraron que los tres y dos componentes de la fórmula tienen una biodisponibilidad comparable si se administran juntos, en forma de dosis individuales o juntas.

RIFAMPICINA: Se absorbe fácilmente desde el tracto gastrointestinal. Las concentraciones sanguíneas pico en adultos normales y en niños, varían considerablemente de individuo a individuo.

Por otro lado, las concentraciones séricas pico del orden de 10 µg/ml se alcanzan 2-4 horas después de la administración en ayunas de una dosis de 10 mg/kg de peso corporal. Su absorción se reduce cuando se ingiere con alimentos.

En personas normales la vida media biológica de RIFAMPICINA en suero es aproximadamente de 3 horas después de administrar 600 mg y de 5.1 horas después de administrar 900 mg.

Con la administración repetida, la vida media disminuye y alcanza valores promedio aproximadamente de 2 a 3 horas. Con dosis de hasta 600 mg/día la vida media no difiere en pacientes con insuficiencia renal y en consecuencia no se requiere ajuste de la dosis.

Después de la absorción RIFAMPICINA se elimina rápidamente en la bilis y sufre circulación enterohepática. Durante este proceso RIFAMPICINA experimenta desacetilación progresiva, por lo que casi todo el fármaco se encuentra en esta forma en la bilis en aproximadamente 6 horas. Este metabolito retiene actividad antibacteriana. La reabsorción intestinal se reduce por la desacetilación y así se facilita la eliminación. Hasta 30% de una dosis se excreta en orina siendo fármaco intacto aproximadamente la mitad de ésta.

RIFAMPICINA es destruida ampliamente en el cuerpo. Está presente en concentraciones efectivas en varios órganos y líquidos corporales, incluyendo el líquido cefalorraquídeo. Aproximadamente 80% de RIFAMPICINA se une a proteínas. La mayor parte de la fracción desunida no está ionizada y, por lo tanto, se difunde libremente en los tejidos.

ISONIAZIDA: Después de la administración oral, las concentraciones sanguíneas pico de ISONIAZIDA se alcanzan dentro de 1 a 2 horas y disminuyen hasta 50% o menos dentro de 6 horas. Su absorción se reduce cuando se ingiere con alimentos. Se difunde fácilmente en todos los líquidos corporales (cefalorraquídeo, pleural y ascítico), tejidos, órganos y excretas (saliva, esputo y heces). Este fármaco también pasa a través de la barrera placentaria y a la leche materna en concentraciones comparables a las que se encuentran en plasma. De 50 a 70% de una dosis de ISONIAZIDA se excreta en la orina en 24 horas.

ISONIAZIDA es metabolizada principalmente por acetilación y deshidrazinación. La tasa de acetilación está determinada genéticamente. Aproximadamente 50% de los individuos de raza negra y europeos son “inactivadores lentos” mientras que la mayoría de los asiáticos son “inactivadores rápidos”.

PIRAZINAMIDA: Se absorbe bien a partir del tracto gastrointestinal y se distribuye rápidamente por todo el cuerpo, alcanzándose concentraciones plasmáticas pico en 2 horas. Es hidrolizada a ácido pirazinoico y después metabolizada a ácido 5-hidroxipirazinoico. Se excreta principalmente por filtración glomerular. Es bactericida en pH ácido.

 

CONTRAINDICACIONES:

Hipersensibilidad a cualquiera de los componentes de las fórmulas.

 

PRECAUCIONES GENERALES:

Esta fórmula se ha asociado a trastornos hepáticos, por lo que los pacientes, particularmente los que tienen algún trastorno de la función hepática, deben recibir estos fármacos con especial precaución y bajo estricta vigilancia médica, controlando periódicamente la función hepática, especialmente la alanina-aminotransferasa (ALT) y la aspartato aminotransferasa (ASAT) séricas antes de iniciar el tratamiento y durante el tratamiento cada 2 a 4 semanas. En la fase intensiva de corta duración, la combinación de RIFAMPICINA, PIRAZINAMIDA e isonazida, deberá administrarse estrictamente por un periodo no mayor a 2 meses. Si se detectan signos de daño hepatocelular debe suspenderse el tratamiento.

En algunos casos puede ocurrir hiperbilirrubinemia en los primeros días del tratamiento como resultado de la competencia entre RIFAMPICINA y bilirrubina por la vía de eliminación hepática. Un reporte aislado de elevación moderada de bilirrubina y/o transaminasas, no constituye por sí mismo una indicación para interrumpir el tratamiento. Esta decisión debe tomarse después de repetir las pruebas de laboratorio y evaluar la tendencia de los niveles enzimáticos teniendo en cuenta la condición clínica del paciente.

Cuando RIFAMPICINA se administra en forma intermitente (menos de 2-3 veces por semana) pueden presentarse reacciones inmunológicas, incluyendo anafilaxia (véase Reacciones secundarias y adversas) por lo que debe monitorearse cuidadosamente al paciente así como advertirle que no interrumpa el tratamiento.

En los adultos que están siendo tratados con RIFAMPICINA por tuberculosis, deben realizarse exámenes basales de enzimas hepáticas, bilirrubina, creatinina sérica, examen sanguíneo completo y cuenta plaquetaria antes de iniciar el tratamiento y durante este cada 2 a 4 semanas. Los exámenes basales son innecesarios en niños a menos que se conozca o sospeche clínicamente de algún padecimiento subyacente.

Los pacientes deben ser observados por lo menos mensualmente durante la terapia e interrogados específicamente sobre síntomas asociados a reacciones adversas.

Todos los pacientes que presenten alteraciones deben ser monitoreados, incluyendo pruebas de laboratorio si fuere necesario.

Puesto que se observa una frecuencia más alta de hepatitis asociada a ISONIAZIDA en personas de más de 35 años, se debe mantener estrecha vigilancia de las transaminasas al inicio, y por lo menos, mensualmente durante todo el periodo de tratamiento en este grupo de edad. Otros factores asociados a un riesgo más grande de hepatitis incluyen el consumo diario de alcohol, hepatopatías crónicas, uso de fármacos intravenosos y el hecho de que el paciente sea mujer de raza negra o hispánica.

RIFAMPICINA tiene propiedades inductoras enzimáticas que pueden aumentar el metabolismo de sustratos endógenos, incluyendo hormonas (adrenal, tiroidea) y vitamina D. Reportes aislados han asociado una exacerbación de la porfiria con la administración de RIFAMPICINA como resultado de la inducción de la sintetasa del ácido deltaaminolevulínico.

RIFAMPICINA puede producir una coloración rojiza en orina, sudor, esputo y lágrimas, por lo que debe advertirse al paciente sobre esta posibilidad. Los lentes de contacto blandos pueden teñirse de manera permanente.

ISONIAZIDA: Debe monitorearse cuidadosamente a los pacientes que ingieran ISONIAZIDA con enfermedad hepática crónica o insuficiencia renal grave.

Con la terapia de ISONIAZIDA puede presentarse hepatitis grave, en ocasiones fatal, la cual se puede desarrollar aun después de muchos meses de tratamiento. El riesgo de desarrollo de hepatitis está relacionado con la edad, por lo que los pacientes deben ser monitoreados estrechamente durante el periodo de tratamiento, para detectar síntomas prodrómicos de la hepatitis como fatiga, debilidad, malestar, anorexia, náuseas o vómito.

Si se presentaran estos síntomas o se detectaran signos de daño hepático debe suspenderse ISONIAZIDA de inmediato, pues el daño hepático puede progresar.

También debe tenerse precaución en el tratamiento de ancianos o pacientes malnutridos; éstos pueden requerir el uso concomitante de vitamina B(piridoxina) cuando se utiliza ISONIAZIDA.

PIRAZINAMIDA: Debe usarse con precaución en pacientes con antecedentes de gota. Si se presenta hiperuricemia acompañada de artritis aguda, causada por gota, el paciente debe ser transferido a un régimen que no contenga PIRAZINAMIDA. De acuerdo con el caso, también se pueden administrar alopurinol y analgésicos sin descontinuar el medicamento.

 

RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA:

En la mujer embarazada no se han realizado estudios controlados con el uso de este fármaco. Sin embargo, se ha reportado que la RIFAMPICINA atraviesa la barrera placentaria y aparece en la sangre del cordón umbilical. Se desconoce el efecto de RIFAMPICINA ya sea sola o en combinación con otros fármacos antituberculosos sobre el feto humano.

Cuando se administra RIFAMPICINA durante las últimas semanas del embarazo puede causar hemorragias posnatales tanto en el recién nacido como en la madre, por lo que puede estar indicado el tratamiento con vitamina K. RIFAMPICINA, ISONIAZIDA y PIRAZINAMIDA se excretan en la leche materna.

En consecuencia la combinación de ISONIAZIDA, PIRAZINAMIDA y RIFAMPICINA, o bien, ISONIAZIDA y rifampicina, no deben administrarse durante el embarazo y la lactancia a menos que a juicio del médico los beneficios para la paciente superen los posibles riesgos para el feto o el recién nacido.

 

REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS:

RIFAMPICINA: Las reacciones adversas a RIFAMPICINA que se presentan tanto con tratamiento diario como intermitente incluyen:

Dermatológicas: Pueden presentarse reacciones cutáneas leves y autolimitadas que no parecen ser de hipersensibilidad. Incluyen rubor
y prurito con o sin eritema. Son menos frecuentes la urticaria y las reacciones cutáneas de hipersensibilidad más graves. Se han reportado casos excepcionales de reacción penfigoide, eritema multiforme, incluyendo síndrome de Stevens-Johnson, necrólisis epidérmica tóxica y vasculitis.

Gastrointestinales: Anorexia, náuseas, vómito, malestar abdominal, diarrea y colitis seudomembranosa.

Hepáticas: RIFAMPICINA puede causar hepatitis, por lo que deben monitorearse periódicamente las pruebas de función hepática (véase Preacauciones generales).

Hematológicas: Puede presentarse trombocitopenia con o sin púrpura, generalmente asociada al tratamiento intermitente, la cual es reversible si el fármaco se suspende tan pronto como se presente púrpura. Se han reportado casos de hemorragia cerebral y muerte cuando la administración de RIFAMPICINA se continuó o reinició después de la aparición de púrpura.

Excepcionalmente se ha reportado coagulación intravascular diseminada, eosinofilia y leucopenia. Muy rara vez se ha informado agranulocitosis.

Sistema nervioso central: Excepcionalmente se ha reportado psicosis.

Ginecológicas: En ocasiones se han reportado trastornos del ciclo menstrual en mujeres que reciben terapia antituberculosa prolongada con regímenes que incluyen RIFAMPICINA.

Varios: En un pequeño porcentaje de pacientes tratados con RIFAMPICINA se han presentado edema, debilidad muscular y miopatía, así como casos aislados de insuficiencia adrenal en pacientes con función adrenal comprometida.

Las reacciones adversas a RIFAMPICINA que se presentan de manera habitual con tratamiento intermitente y que muy probablemente son de origen inmunológico, incluyen:

Síndrome seudogripal caracterizado por episodios de fiebre, escalofríos, cefalea, mareos y dolores musculoesqueléticos.

Falta de aire y sibilancias.

Caída de la presión sanguínea y choque.

Anafilaxia.

Anemia hemolítica aguda.

Insuficiencia renal aguda debida generalmente a necrosis tubular aguda o a nefritis intersticial aguda.

ISONIAZIDA:

Hipersensibilidad: Fiebre, reacciones anafilácticas.

Sistema nervioso: Polineuritis que se presenta como parestesia, debilidad muscular, pérdida de reflejo de los tendones, etc. La incidencia es mayor en «acetiladores lentos».

Otros efectos neurotóxicos los cuales son poco comunes a las dosis convencionales son: convulsiones (véase Manifestaciones y manejo de la sobredosificación e ingesta accidental), encefalopatía tóxica, neuritis óptica y atrofica, pérdida de la memoria y psicosis tóxica.

Dermatológicas: Eritema, acné, síndrome de Stevens-Johnson, dermatitis exfoliativa, pénfigo.

Hematológicas: Eosinofilia, agranulocitosis, trombocitopenia y anemia.

Gastrointestinales: Pancreatitis, náuseas, vómito y trastornos epigástricos.

Hepáticas: Hepatitis grave y en ocasiones fatal, por lo que se deberá evaluar periódicamente la función hepática.

Otras: Pelagra, síndrome semejante a lupus del tipo lupus eritematoso sistémico.

Pirazinamida: Hepatitis, gota activa (la PIRAZINAMIDA reduce la excreción de uratol), anemia sideroblástica, trombocitopenia con o sin púrpura, artralgia, anorexia, náuseas y vómitos, disuria, astenia, fiebre, urticaria, prurito, y agravamiento de úlcera péptica. La afección hepática es la reacción adversa más común y varía de una anormalidad asintomática de la función de células hepáticas (detectada solamente por pruebas de laboratorio de la función hepática) pasando por un síndrome febril ligero, astenia y dolor en el área hepática hasta reacciones más serias como ictericia y raros casos de atrofia amarilla aguda y muerte. Muy rara vez se ha reportado angioedema.

 

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO:

Es un hecho conocido que RIFAMPICINA tiene propiedades inductoras y que ISONIAZIDA tiene propiedades inhibitorias sobre determinadas enzimas del citocromo P-450.

No se conoce el impacto de los efectos competitivos de RIFAMPICINA y de ISONIAZIDA sobre el metabolismo de fármacos que experimentan biotransformación a través de las vías afectadas.

RIFAMPICINA: Puede acelerar el metabolismo y reducir la actividad de los siguientes fármacos: anticonvulsivantes (por ejemplo, fenitoína), antiarrítmicos (por ejemplo, disopiramida, mexiletina, quinidina, propafenona, tocainida), antipsicóticos (por ejemplo, haloperidol), anticoagulantes orales (por ejemplo, warfarina), antifúngicos (por ejemplo, fluconazol, itraconazol, ketoconazol), antirretrovirales (por ejemplo, zidovudina, saquinavir, indinavir), barbitúricos, bloqueadores beta-adrenérgicos, bloqueadores de canales de calcio (por ejemplo, diltiazem, nifedipino, verapamilo), cloranfenicol, claritromicina, corticosteroides, ciclosporina, glucósidos cardiacos, clofibrato, anticonceptivos hormonales sistémicos, dapsona, benzodiazepinas (por ejemplo, diazepam), doxiciclina, fluoroquinolonas, hipoglucemiantes orales, (sulfonilureas), levotiroxina, losartán, analgésicos narcóticos, metadona, progestinas. quinina, tacrólimus teofilina, antidepresivos tricíclicos (por ejemplo, amitriptilina, nortriptilina).

Se debe informar a las pacientes que durante el tratamiento con RIFAMPICINA no es conveniente emplear anticonceptivos hormonales sistémicos, sino utilizar métodos no hormonales para el control de la natalidad.

Cuando RIFAMPICINA se administra en forma concomitante con atovacuona se observan concentraciones disminuidas de atovacuona y aumentadas de RIFAMPICINA. El uso concomitante de ketoconazol y RIFAMPICINA resulta en concentraciones séricas disminuidas de ambos fármacos. El uso concomitante de RIFAMPICINA y enalapril resulta en concentraciones disminuidas de enalaprilato, el metabolito activo de enalapril. Si la condición clínica del paciente así lo indica, debe efectuarse ajuste a la dosis.

La administración concomitante de antiácidos puede reducir la absorción de RIFAMPICINA. Las dosis diarias de RIFAMPICINA deben ser administradas por lo menos una hora antes de la ingestión de antiácidos.

Cuando RIFAMPICINA se administra junto con halotano o ISONIAZIDA se han reportado casos de incremento en la hepatotoxicidad de los fármacos, por lo que el uso concomitante de RIFAMPICINA y halotano debe evitarse, y los pacientes en tratamiento con RIFAMPICINA e ISONIAZIDA deben ser observados cuidadosamente.

Las concentraciones del metabolito activo de la leflunomida (M1) pueden elevarse con la ingesta concomitante de RIFAMPICINA.

ISONIAZIDA: Inhibe el metabolismo de la carbamazepina y de la fenitoína.

El ácido para-aminosalicílico puede aumentar la concentración plasmática y la vida media de eliminación de ISONIAZIDA debido a la competencia por enzimas acetiladoras.

Interacciones alimentarias: Debido a que ISONIAZIDA inhibe en cierto grado la monoaminooxidasa puede presentarse una interacción con alimentos que contengan tira­mina (quesos, vino tinto).

La diaminooxidasa también puede inhibirse cuando se ingieren alimentos que contienen histamina (pez sierra, atún, otros pescados tropicales), causando una respuesta exagerada como dolor de cabeza, sudación, palpitaciones, rubor o hipotensión. Por lo tanto, se recomienda que los pacientes que reciben ISONIAZIDA, PIRAZINAMIDA y RIFAMPICINA eviten alimentos que contengan tiramina o histamina.

 

ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO:

Los niveles terapéuticos de RIFAMPICINA pueden inhibir los métodos microbiológicos estándar para vitamina B12 y folato en suero, por lo que deben considerarse métodos alternos.

También se ha observado elevación transitoria de bilirrubina sérica (véase Precauciones generales). La RIFAMPICINA puede deteriorar la excreción biliar de los medios de contraste usados para la visualización de la vesícula biliar, debido a la competencia por la excreción biliar. Por lo tanto, estas pruebas deben realizarse antes de la dosis matutina.

Cuando se usa el método KIMS (Kinetic Interaction of Microparticles in Solution) (por ejemplo, el ensayo de opiáceos Abuscreen OnLine); se han reportado pruebas para opiáceos con reactividad cruzada y falsos-positivos en orina en pacientes que recibieron RIFAMPICINA. Pruebas de confirmación como la cromatografía de gases/espectrometría de masas, pueden diferenciar a la RIFAMPICINA de los opiáceos.

 

PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINO­GÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD:

Carcinogenicidad: No se dispone de datos en humanos sobre el potencial de carcinogenicidad de ISONIAZIDA PIRAZINAMIDA y RIFAMPICINA a largo plazo. Se han reportado algunos casos de crecimiento acelerado de carcinoma de pulmón en el hombre; sin embargo, no se ha establecido una relación causal con el fármaco. En ratones hembra, de una cepa conocida por ser susceptible al desarrollo espontáneo de hepatomas, se observó aumento en la incidencia de los mismos cuando se administró RIFAMPICINA en dosis 2 a 10 veces el promedio de la dosis humana diaria durante 60 semanas y un periodo de observación de 46 semanas. En ratones macho de la misma cepa no hay evidencia de carcinogenicidad, como tampoco en ratas y ratones de cepas distintas bajo condiciones experimentales similares. Se ha reportado que RIFAMPICINA tiene potencial inmunosupresor en conejos, ratones, ratas, cobayos, linfocitos humanos in vitro y humanos. RIFAMPICINA ha mostrado actividad antitumoral in vitro.

ISONIAZIDA es inductora de tumores pulmonares en una serie de cepas de ratones. PIRAZINAMIDA no es carcinogénica en ratas y ratones macho. No fue posible llegar a alguna conclusión en ratones hembra debido al número insuficiente de ratones control sobrevivientes.

Mutagenicidad: No se cuenta con datos en humanos sobre potencial de mutagenicidad a largo plazo. No hay evidencia de mutagenicidad debida a RIFAMPICINA en bacterias Drosophila melanogaster o ratones. Se ha observado aumento en la ruptura de cromátides en cultivos de células sanguíneas tratados con RIFAMPICINA. También se ha observado in vitro aumento en la frecuencia de aberraciones cromosómicas en linfocitos de pacientes tratados con combinaciones de RIFAMPICINA, ISONIA­ZIDA y PIRAZINAMIDA, y con combinaciones de RIFAMPICINA, ISONIAZIDA PIRAZINAMIDA y estreptomicina.

Teratogenicidad: A dosis elevadas, RIFAMPICINA muestra acción teratogénica en roedores. Asimismo, se han reportado efectos cardiacos en el embrión cuando ISONIAZIDA se administró por vía oral en ratas y conejos, durante el embarazo. No se han encontrado anormalidades congénitas relacionadas con ISONIAZIDA en estudios de reproducción realizados en mamíferos (ratones, ratas, conejos). 

 

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN:

Adultos:

Quimioterapia de corto plazo: Fase intensiva inicial (2 meses): el rango común de dosis diaria para los tres fármacos bactericidas esenciales que es recomendado por las autoridades nacionales es el siguiente:

RIFAMPICINA: 10 mg/kg hasta 600 mg.

ISONIAZIDA: 5-10 mg/kg hasta 300 mg.

Pirazinamida: 20-30 mg/kg hasta 2 g.

La estreptomicina o el etambutol deben agregarse como cuarto fármaco, a menos que la probabilidad de resistencia a ISONIAZIDA sea muy baja. La necesidad de un cuarto fármaco debe ser revalorada cuando se conozcan los resultados de las pruebas de sensibilidad.

Deberá consultarse al médico experto en tuberculosis en caso de que el paciente permanezca sintomático o con esputo o cultivo positivo después de este periodo.

ISONIAZIDA, PIRAZINAMIDA y RIFAMPICINA deberán administrarse en dosis única por día (de lunes a sábado hasta completar 60 dosis), bajo vigilancia médica, 1 a 2 horas antes de una comida de acuerdo con el peso del paciente.

El tratamiento con ISONIAZIDA, PIRAZINAMIDA y RIFAMPICINA no deberá prolongarse por más de dos meses.

Pacientes de menos de 50 kg de peso: La dosis debe calcularse por mg/kg de peso y con fármacos en presentación separada.

Pacientes de 50 kg o más de peso: 4 grageas.

Después de la fase intensiva inicial de dos meses con isoniazida, PIRAZINAMIDA y RIFAMPICINA, el tratamiento debe continuarse con ISONIAZIDA y RIFAMPICINA por un mínimo de cuatro meses.

Fase de continuación (4 meses o más): Para microorganismos sensibles, administrar ISONIAZIDA y RIFAMPICINA en dosis única por día, 3 veces por semana (lunes, miércoles y viernes hasta completar 45 dosis o más) bajo vigilancia médica.

Las dosis recomendadas son las siguientes:

Pacientes de menos de 50 kg de peso: La dosis debe calcularse por mg/kg de peso y con fármacos en presentación separada.

Pacientes de 50 kg o más de peso: 4 cápsulas.

Las dosis ponderales en adultos en esta fase de continuación son las siguientes:

RIFAMPICINA: 600 mg en dosis única por día, 3 veces por semana. Sólo excepcionalmente dosificar de acuerdo con dosis ponderal (10 mg/kg de peso sin rebasar 600 mg).

ISONIAZIDA: 15 mg/kg de peso en dosis única por día, 3 veces por semana, máximo 800 mg por toma.

ISONIAZIDA y RIFAMPICINA deberán administrarse por lo menos 30 minutos antes o 2 horas después de una comida.

También en este caso deberá consultarse al médico experto en tuberculosis para el tratamiento de microorganismos resistentes a los fármacos administrados.

En general, la terapia contra tuberculosis debe continuarse durante 6 meses y hasta que por lo menos hayan transcurrido 3 meses de negativización bacteriana y haya clara evidencia de mejoría clínica.

Terapia a largo plazo: Pacientes con microorganismos resistentes a los fármacos o con tuberculosis extrapulmonar, pueden necesitar tratamientos más prolongados con otros esquemas de administración.

Tuberculosis con infección por VIH: El tratamiento debe tener una duración total de 9 meses o por lo menos 6 meses después de la negativización del cultivo.

En caso de predisposición a neuropatías (por ejemplo, diabetes) en adolescentes, pacientes de edad avanzada o malnutridos, se recomienda la administración concomitante de piridoxina (vitamina B6).

En general, la terapia debe seguirse hasta que los cultivos bacterianos resulten negativos y se observe una mejoría clínica evidente.

Niños: Las cantidades de RIFAMPICINA e ISONIAZIDA y en su caso de PIRAZINAMIDA hacen difícil la administración de todos los componentes a dosis adecuadas para niños, por lo que estos fármacos no se recomiendan para uso pediátrico.

 

MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL:

Signos y síntomas:

RIFAMPICINA: La sobredosificación se puede manifestar por náuseas, vómito, dolor abdominal, prurito, dolor de cabeza y somnolencia creciente, en general poco tiempo después de la ingestión aguda. Puede presentarse pérdida de conocimiento cuando hay daño hepático grave.

Se puede presentar aumento transitorio de las enzimas hepáticas y/o bilirrubina coloración naranja o marrón rojiza de la piel, orina, sudor, saliva, lágrimas y heces, cuya intensidad será proporcional a la cantidad ingerida. También se ha observado edema facial o periorbital en pacientes pediátricos.

En algunos casos fatales se reportó hipotensión, taquicardia sinusal, arritmias ventriculares, convulsiones y paro cardiaco.

Ni la dosis tóxica ni la letal aguda mínima están bien determinadas. Sin embargo, se han observado sobredosis agudas, no fatales, en adultos con dosis entre 9 y 12 g de RIFAMPICINA.

Se han reportado sobredosis agudas fatales en adultos con dosis entre 14 y 60 g.

En algunos casos fatales y no fatales estuvo involucrado el consumo de alcohol o existían antecedentes de abuso de alcohol.

Se han informado sobredosis no fatales de 100 mg/kg en una o dos dosis en pacientes pediátricos de entre 1 a 4 años de edad.

ISONIAZIDA: La sobredosificación por ISONIAZIDA produce signos y síntomas en 30 minutos a 3 horas postingesta del fármaco.

Las primeras manifestaciones pueden ser náuseas, vómito, mareo, alteraciones en el habla, visión borrosa y alucinaciones visuales, incluyendo colores brillantes y diseños extraños.

En casos de sobredosis considerable son de esperarse trastornos respiratorios y depresión del SNC, pasando rápidamente de estupor a coma profundo en paralelo con convulsiones severas e intratables.

Las pruebas de laboratorio pueden evidenciar acidosis metabólica grave, acetonuria e hiperglucemia.

Pirazinamida: La información disponible referente a sobredosis es muy limitada: pueden ocurrir toxicidad hepática e hiperuricemia.

Tratamiento: En casos de sobredosificación se debe realizar lavado gástrico lo antes posible.

Después de vaciar el contenido gástrico, la instilación de carbón activado en el estómago puede ayudar a absorber el fármaco remanente del tracto gastrointestinal.

Puede requerirse medicación antiemética para controlar las náuseas y el vómito severos.

Deben instituirse medidas de soporte intensivo, manteniendo permeable la vía aérea y tratando los síntomas individualmente, según su aparición.

ISONIAZIDA: En caso de sospecha de sobredosis aguda por ISONIAZIDA aun en pacientes asintomáticos, debe considerarse la administración de piridoxina (vitamina B6) por vía intravenosa.

En pacientes con convulsiones no controladas con piridoxina, se debe administrar terapia anticonvulsivante.

Con el fin de controlar la acidosis metabólica debe administrarse bicarbonato de sodio.

La hemodiálisis se recomienda en casos refractarios; de no ser posible, puede usarse diálisis peritoneal junto con diuresis forzada. 

 

RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO:

Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C y en lugar seco.

 

NOMBRE Y DOMICILIO DEL LABORATORIO:

Véase Presentación o Presentaciones.

 

PRESENTACIÓN O PRESENTACIONES:

 

 


 

 

Fuente: S. S. A. Catálogo de Medicamentos Genéricos Intercambiables para farmacias y público en general a junio de 2005.
Con el objeto de demostrar la intercambiabilidad a que se refiere el artículo 75 del reglamento de Insumos para la Salud, los medicamentos que integran el Catálogo de Medicamentos Genéricos Intercambiables han sido comparados, siguiendo los lineamientos indicados por la NOM-177SSA1-1998, contra los productos innovadores o de referencia enlistados en las págs. 31 a 39 donde usted lo podrá consultar