Amiodarona

Solución inyectable

FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:

Cada ampolleta contiene:

Clorhidrato de amiodarona.............................................. 150 mg

Vehículo, c.b.p. 1 ampolleta.

INDICACIONES TERAPÉUTICAS: Indicada para el tratamiento de las arritmias ventriculares recurrentes que amenazan la vida cuando éstas no responden a una adecuada terapia con otros antiarrítmicos o cuando otras alternativas terapéuticas no son toleradas.

Indicada para el manejo de los pacientes con paro cardiaco secundario a fibrilación ventricular preadmisión hospitalaria, resistente a desfibrilación eléctrica.

Efectivo para convertir a ritmo sinusal a pacientes con fibrilación/flutter auricular y en pacientes con taquiarritmas supraventriculares.

Prevención de: Taquicardia ventricular que amenaza la vida o fibrilación ventricular: el tratamiento deberá ser iniciado en el paciente hospitalizado, bajo monitoreo estrecho.

Taquicardia ventricular documentada, sintomática y discapacitante.

Taquicardia supraventricular documentada en pacientes con insuficiencia cardiaca.

Trastornos del ritmo asociados con síndrome de Wolff-Parkinson-White.

Prevención de muerte por arritmia en pacientes de alto riesgo secundaria a: insuficiencia cardiaca congestiva o infarto del miocardio reciente asociado con una baja fracción de eyección o contracción ventricular prematura asintomática.

CONTRAINDICACIONES: Bradicardia sinusal y bloqueo sinoauricular idiopático o secundario.

Síndrome de enfermedad sinusal, a menos que cuente con marcapaso (riesgo de paro sinusal).

Bloqueo aurículo-ventricular con o sin problemas de ­ritmo, problemas de la conducción bifascicular o trifascicular cuando no cuente con un marcapasos; en cuyo caso la AMIODARONA intravenosa puede ser usada en las unidades de cuidados intensivos y bajo monitoreo electrosistólico del ritmo.

Colapso circulatorio, hipotensión arterial severa.

Combinado con otras terapias puede inducir Torsades de pointes.

Disfunción tiroidea.

La administración intravenosa está contraindicada en casos de hipotensión, insuficiencia respiratoria severa, miocardiopatía o insuficiencia cardiaca.

Hipersensibilidad conocida al yodo o a la AMIODARONA.

Embarazo, a menos que sea absolutamente necesario y valorando riesgo/beneficio.

Lactancia.

PRECAUCIONES GENERALES: Antes de iniciar el tratamiento se recomienda realizar ECG, pruebas de función tiroidea y niveles de potasio sérico. Se debe tener especial atención en utilizar la mínima dosis efectiva, ya que los efectos indeseables usualmente son dosis-dependientes.

Los pacientes deben evitar la exposición al sol o utilizar medidas de protección durante la terapia.

En los pacientes con antecedentes tiroideos, personales o familiares, el tratamiento debe ser administrado con precaución, es decir, a una posología mínima activa, bajo estricta vigilancia clínica y realizando estudios de función tiroidea antes de iniciar el tratamiento, durante el tratamiento y meses después de haberlo suspendido.

Es recomendable durante el tratamiento realizar monitoreo de la función hepática (transaminasas).

Pacientes pediátricos: La seguridad y eficacia de AMIODARONA no han sido establecidas.

Anestesia: Antes de cualquier cirugía deberá informarse al anestesiólogo que el paciente está bajo tratamiento con AMIODARONA para considerar las posibles interacciones medicamentosas (véase Interacciones medicamentosas y de otro género).

Solución inyectable: Deberá utilizarse únicamente en unidades de cuidados especiales con monitoreo continuo (tensión arterial, ECG).

Especial atención debe ejercerse en casos de: hipotensión arterial, insuficiencia respiratoria severa, cardiomiopatía descompensada o insuficiencia cardiaca severa.

Pacientes pediátricos: La seguridad y eficacia de la AMIODARONA I.V. no han sido establecidas, por lo que su uso en este grupo de pacientes no se recomienda. Las ampolletas de solución inyectable de AMIODARONA contienen alcohol bencílico.

Este preservativo se ha asociado a casos fatales de “síndrome jadeante” en neonatos; las manifestaciones inclu­yen: inicio súbito de respiración jadeante, hipo­tensión arterial, bradicardia y colapso cardiovascular.

Precauciones especiales: La acción farmacológica de la AMIODARONA induce cambios en el ECG: aparición de onda U y alargamiento del segmento QT (re­lacionado con la prolongación de la repolarización). Estos cambios no reflejan toxicidad.

En pacientes de edad avanzada puede disminuir significativamente la frecuencia cardiaca.

El tratamiento deberá suspenderse en casos de inicio de bloqueo A-V de 2o o 3er grado, bloqueo sinoauricular o bloqueo bifascicular.

La AMIODARONA contiene yodo, por lo que puede interferir con la captación de yodo radiactivo. Sin embargo, las pruebas de función tiroidea permanecen interpre­tables.

El inicio de disnea o tos no productiva puede estar relacionado con toxicidad pulmonar (véase Reacciones secundarias y adversas).

Solución inyectable: Se recomienda, siempre que sea posible, la infusión intravenosa, ya que la inyección intravenosa puede asociarse con riesgos hemodinámicos (hipotensión severa y colapso circulatorio). La inyección intravenosa se utilizará únicamente cuando se trate de una emergencia, cuando otras terapias han sido ineficaces y solamente en unidades de cuidados especiales bajo continuo monitoreo electrocardiográfico. La dosis de 5 mg/kg de peso generalmente debe ser aplicada en un lapso mínimo de 3 minutos. La inyección intravenosa generalmente no debe repetirse antes de 15 minutos después de la primera inyección, aun si se aplicó únicamente una ampolleta (riesgo de colapso cardiovascular irreversible). No se deben mezclar otras preparaciones en la misma jeringa. Cuando el tratamiento deba continuarse se debe utilizar infusión continua (véase Dosis y vía de administración).

RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA: La AMIODARONA no debe emplearse durante el embarazo, por su efecto sobre la glándula tiroidea fetal, a menos que sea absolutamente necesario y valorando riesgo/beneficio.

La AMIODARONA está contraindicada durante la lactancia, por la presencia del medicamento en la leche materna, lo que pone en riesgo la función tiroidea del lactante.

REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS:

Manifestaciones cardiacas: Bradicardia, la cual es generalmente moderada y dependiente de la dosis.

En ciertos casos (disfunción sinusal en sujetos de edad avanzada) se ha observado una bradicardia marcada y más excepcionalmente, un paro sinusal.

Raramente: Trastornos de la conducción (bloqueo sinoauricular, bloqueos au­rículoventriculares de diferentes grados). El efecto arritmógeno de la AMIODARONA es leve, inferior al de la mayoría de los antiarrítmicos y generalmente aparece con ciertas asociaciones medicamentosas o trastornos electrolíticos.

Se han reportado algunos casos de paro cardiaco relacionado con el agravamiento de arritmias; en vista del conocimiento actual, no es posible diferenciar si esto es debido al medicamento o a la alteración cardiaca de base como resultado de ineficacia de la terapia.

Estos efectos son más raramente reportados que con otros medicamentos antiarrítmicos y generalmente ocurren como resultado de una interacción medicamentosa o por trastornos electrolíticos (véase Interacciones medicamentosas y de otro género).

Manifestaciones oculares: Casi todos los pacientes adultos que han tomado el medicamento por más de 6 meses presentan microdepósitos corneales. Algunos ­pacientes desarrollan algunos síntomas oculares de halos, como fotofobia y resequedad conjuntival. La visión raramente está afectada y la descontinuación del medicamento es raramente necesaria.

Se han reportado algunos casos de neuritis y neuropatía óptica. La relación con AMIODARONA no ha sido es­tablecida. Se recomienda una evaluación oftalmológica completa (incluyendo fondo de ojo) si se presenta visión borrosa o disminución en la visión. La neuropatía óptica puede progresar hacia ceguera, por lo que la aparición de esta patología requiere reevaluación de la terapia con AMIODARONA.

Manifestaciones cutáneas:

Fotosensibilización: Se aconseja no exponerse al sol (y de manera general a los rayos ultravioleta), durante el tratamiento. Se han reportado casos de eritema durante la radioterapia.

Exantemas: Generalmente son poco específicos. Algunos casos excepcionales de dermatitis exfoliativa han sido reportados sin que la relación con el uso del producto haya sido claramente establecida.

Las pigmentaciones cutáneas violáceas o gris pizarra aparecen excepcionalmente con posologías elevadas, prescritas durante periodos largos; después de la interrupción del tratamiento, la desaparición de estas pigmentaciones es lenta.

Manifestaciones tiroideas: Es usual observar cambios en algunas pruebas de función tiroidea con el uso de AMIODARONA, debido a la estructura química del medicamento (incremento de T4 con T3 ligeramente disminuida o normal). No se justifica la interrupción del tratamiento en ausencia de manifestaciones clínicas de disfunción tiroidea.

Hipotiroidismo: Los siguientes datos clínicos, usualmente ligeros, sugieren el diagnóstico de hipotiroi­dismo relacionado con AMIODARONA: incremento de peso, disminución de la actividad, bradicardia excesiva. El diagnóstico debe confirmarse por el incremento de TSH ultrasensible (usTSH) en plasma.

La recuperación de la función tiroidea se obtiene después de 1 a 3 meses de descontinuación del tratamiento. En situaciones que amenazan la vida, la terapia con AMIODARONA puede continuarse concomitantemente con L-tiroxina. La dosis se debe ajustar de acuerdo a los niveles de TSH.

Hipertiroidismo: Puede ocurrir durante el tratamiento y unos meses después de haber suspendido el tratamiento. Los siguientes datos clínicos, usualmente lige­ros, sugieren el diagnóstico de hipertiroidismo: pérdida de peso, inicio de arritmias, angina de pecho, insuficien­cia cardiaca congestiva. El diagnóstico debe confirmarse por una clara disminución de niveles plasmáticos de usTSH. En estos casos, la AMIODARONA deberá descontinuarse.

La recuperación usualmente ocurre dentro de los primeros meses posteriores a la suspensión del tratamiento. La recuperación clínica normalmente precede a la normalización de las pruebas de funcionamiento tiroideo. Algunos casos severos que pueden resultar en la muerte requieren de manejo terapéutico de emergencia. El tratamiento debe ajustarse individualmente: medicamentos antitiroideos (no son siempre efectivos), corticoterapia, beta-bloqueadores, etcétera.

Manifestaciones hepáticas: Incrementos aislados de las transaminasas plasmáticas, usualmente moderados (1.5 a 3 veces de lo normal) han sido reportados al inicio de la terapia; los niveles normales pueden recuperarse con la reducción de la dosis o en ocasiones de manera espontánea.

Algunos casos de trastornos hepáticos graves con elevaciones de transaminasas séricas y/o ictericia, incluyendo algunas muertes, han sido también reportados, en cuyo caso el tratamiento deberá ser descontinuado. Han sido reportados algunos casos de enfermedad crónica hepática (hepatitis pseudoalcohólica, cirrosis).

Los signos clínicos y los cambios en pruebas de laboratorio pueden ser mínimos (posible hepatomegalia, transaminasas elevadas de 1.5 a 5 veces la normal). Se recomienda monitoreo regular de la función hepática durante el tratamiento con AMIODARONA. Se han reportado algunos casos fatales, pero generalmente las alteraciones clínicas y de laboratorio revierten al suspender el tratamiento.

Manifestaciones pulmonares: Se han reportado ­casos de toxicidad pulmonar que pueden ser fatales (neumonitis o fibrosis alveolar/intersticial, pleuritis, bronquiolitis obliterante). Deben realizarse estudios radiológicos en los pacientes que manifiestan disnea de esfuerzo, asociada o no a deterioro del estado general de salud (fatiga, pérdida de peso, fiebre).

Los trastornos pulmonares generalmente son reversibles después de la suspensión temprana de AMIODARONA. Habitualmente, los signos clínicos desaparecen en 3 ó 4 semanas; la mejoría radiológica y funcional es más lenta (varios meses). La reevaluación de la terapia con AMIODARONA debe considerarse y debe evaluarse la corticoterapia.

Se han reportado algunos casos de broncoespasmo en pacientes con insuficiencia respiratoria severa y especialmente en pacientes asmáticos. En pocos adultos sometidos a cirugía se ha observado síndrome de insuficiencia respiratoria aguda, que en algunos casos ha resultado en muerte (una posible interacción con altas concentraciones de oxígeno pudiera estar relacionada).

Manifestaciones neurológicas:

Son raras: Neuropatías periféricas sensitivomotoras y/o miopatías, generalmente reversibles al interrumpir el tratamiento.

Otros trastornos informados: Temblor extrapiramidal, ataxia de tipo cerebeloso, excepcionalmente hipertensión intracraneal benigna (pseudotumor cerebral), pesadillas.

Manifestaciones diversas:

Alopecia: Se han informado algunos casos de epididimitis así como algunos casos de impotencia. La relación con el medicamento no ha sido establecida.

Algunos casos aislados con diversas manifestaciones clínicas que sugieren reacción de hipersensibilidad como vasculitis, compromiso renal con elevación de la creatinina y trombocitopenia han sido observados.

Algunos casos excepcionales de anemia hemolítica o anemia aplástica han sido reportados también.

Solución inyectable:

Reacciones locales: Flebitis posterior a la infusión, que puede evitarse con el uso de un catéter central.

Reacciones sistémicas: Bochornos, sudoración, ­náusea.

Hipotensión arterial, usualmente moderada y transitoria. Casos severos de hipotensión arterial o colapso vascu­lar han sido reportados debidos a sobredosificación o a rápida administración.

Bradicardia, especialmente en algunos pacientes de edad avanzada. Marcada bradicardia o paro sinusal que requiere descontinuación de la terapia en algunas ocasiones.

Se han reportado algunos casos de paro cardiaco relacionado con el agravamiento de arritmias; en vista del conocimiento actual no es posible diferenciar si esto es debido al medicamento o a la alteración cardiaca de base; o puede ser el resultado de ineficacia de la terapia.

Estas manifestaciones son más raramente repor­tadas que con otros medicamentos antiarrítmicos y generalmente se presentan en pacientes con trastorno hidroelectrolítico o con multiterapia medicamentosa (véase Interacciones medicamentosas).

Otros efectos, aparentemente excepcionales (algunos casos aislados) de shock anafiláctico, hipertensión intracraneana benigna (pseudotumor cerebral), broncoespasmo y/o apnea en casos severos de insuficiencia respiratoria y especialmente en pacientes asmáticos, han sido reportados posteriormente a la administración in­tra­venosa.

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO:

Está contraindicada la terapia combinada con medicamentos que provocan Torsades de pointes:

Agentes antiarrítmicos de la clase 1a como: Sotalol y bepridil.

Agentes no antiarrítmicos como: Vincamina, sultropida, eritromicina I.V. y pentamidina en casos de administración parenteral.

Terapia combinada con los siguientes medicamentos: Betabloqueadores y ciertos antagonistas del calcio (verapamilo, diltiazem), ya que pueden provocar trastornos de la contractilidad, del automatismo (bradicardia excesiva) o de la conducción. Laxantes “estimulantes” que pueden producir hipocalemia y que pueden aumentar el riesgo de Torsades de pointes. Deben utilizarse otro tipo de laxantes.

Extremar precauciones en la terapia combinada de AMIODARONA con los siguientes medicamentos:

Medicamentos que inducen hipocaliemia: Diuréticos que inducen hipocaliemia, solos o combinados.

Corticosteroides sistémicos (glucocorticoides o mineralocorticoides) tetracosaitin.

Amfotericina B (I.V.).

Es necesario prevenir la hipocaliemia o corregirla; el intervalo QT debe ser monitoreado y en caso de Torsades de pointes no deberán administrarse agentes antiarrítmicos (deberá iniciarse ritmo electrosistólico; puede ser utilizado magnesio I.V.).

Anticoagulantes orales: El aumento del efecto de los anticoagulantes orales y el riesgo hemorrágico necesita un control más frecuente del tiempo de protrombina y una adaptación de la posología de los anticoagulantes orales durante el tratamiento con AMIODARONA y después de su interrupción.

Digitálicos: Pueden ocurrir trastornos del automatismo (bradicardia excesiva) o trastorno de la conducción aurículo-ventricular (por acción sinérgica). Puede observarse un aumento de los niveles plasmáticos de digoxina por disminución de la depuración renal de ésta.

Deberán realizarse ECG y monitoreo de laboratorio, incluyendo niveles plasmáticos de digoxina, ya que ­podría ser necesario ajustar la dosis del tratamiento ­digitálico.

Fenitoína: Riesgo de aumento de las concentraciones plasmáticas de fenitoína con signos de sobredosis (en particular neurológicos). Vigilancia clínica y reduc­ción de las dosis de fenitoína desde la aparición de los signos de sobredosis. Puede ser necesario controlar la concentración plasmática de fenitoína.

Ciclosporina y flecainida: Se debe ajustar la dosis ya que se han encontrado niveles elevados en plasma cuando se administran con AMIODARONA.

Anestesia: Se han informado complicaciones potencialmente graves en pacientes sometidos a anestesia general: bradicardia resistente a la atropina, hipotensión arterial, trastornos de la conducción, disminución del gasto cardiaco.

Algunos casos de complicaciones respiratorias severas, que pueden resultar en muerte, han sido observados inmediatamente después de cirugía cardiovascular; se ha evocado una posible potenciación del efecto tóxico del oxígeno. En caso de intervención quirúrgica, se debe prevenir al anestesiólogo.

ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: Puede ocurrir elevación de las enzimas hepáticas (TGO y TGP). En pacientes con dosis relativamente altas de mantenimiento, debe realizarse un monitoreo regular de enzimas hepáticas.

Las elevaciones persistentes y significativas de enzimas hepáticas o hepatomegalia deben alertar al médico para considerar la reducción de las dosis de mantenimiento de AMIODARONA o descontinuar la terapia.

Inhibe la conversión periférica de tiro­xina (T4) y triyodotironina (T3), lo cual puede causar aumentos en los niveles de T4 y disminución en los niveles T3. A pesar de estos cambios bioquímicos muchos pacientes permanecen clínicamente eutiroideos.

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN:

SOLUCION INYECTABLE:

Inyección intravenosa: Dosis de 5 mg/kg de peso, administrados generalmente en un mínimo de 3 minutos. No debe combinarse con otros compuestos en la misma jeringa.

Infusión intravenosa:

Dosis de carga: Dosis usual de 5 mg/kg de peso administrados en 250 ml de solución de dextrosa al 5%, a pasar en 20 minutos a 2 horas. La infusión puede ser repetida 2 a 3 veces en 24 horas.

La velocidad de infusión debe ser ajustada con base en la respuesta del paciente. Los efectos terapéuticos pueden ser evidentes en los primeros minutos y después disminuir progresivamente, por lo que la infusión debe ser ajustada continuamente.

Dosis de mantenimiento: 10 a 20 mg/kg/24 horas (usualmente 600 a 800 mg/24 horas y hasta 1,200 mg/24 horas) diluidos en 250 ml de solución de dextrosa al 5% durante 5 días. Considerar la posibilidad de la administración por vía oral desde el primer día de la in­fusión.

Paro cardiaco secundario a fibrilación ventricular preadmisión hospitalaria y resistente a desfibrilación eléctrica: 5 mg de so­lución inyectable/kg de peso corporal estimado, en 30 ml de solución de dextrosa al 5% en infusión intravenosa rápida.

Si la fibrilación ventricular persiste después de este esquema y de reintentar desfibrilación eléctrica, se administran 2.5 mg de AMIODARONA solución inyectable/kg de peso corporal estimado, de la manera ya ­descrita y se intenta desfibrilación eléctrica según se necesite. Todo ello, con la aplicación de las medidas de sostén vital usuales.

MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL:

Poca infor­mación está disponible respecto a la sobredosis con AMIODARONA. Han sido reportados algunos casos de bradicardia sinusal, bloqueo cardiaco, episodios de taquicardia ventricular, Torsades de pointes, insuficiencia circu­latoria y daño hepático.

El tratamiento debe ser sintomático. Ni AMIODARONA ni sus metabolitos han sido removidos con la diálisis. No existe información disponi­ble respecto a sobredosis con AMIODARONA intravenosa.

RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO:

Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30ºC.

Protéjase de la luz.

LEYENDAS DE PROTECCIÓN:

No se deje al alcance de los niños. Su venta
requiere receta médica. No se use en el
embarazo o la lactancia. Si no se administra
todo el producto, deséchese el sobrante.

NOMBRE Y DOMICILIO DEL LABORATORIO:

Véase Presentación o Presentaciones.

PRESENTACIÓN O PRESENTACIONES:

Fuente: S.S.A. Catálogo de Medicamentos Genéricos Intercambiables para farmacias y público en general al 3 de agosto de 2007.
Con el objeto de demostrar la intercambiabilidad a que se refiere el artículo 75 del reglamento de Insumos para la Salud, los medicamentos que integran
el Catálogo de Medicamentos Genéricos Intercambiables han sido comparados, siguiendo los lineamientos indicados por la NOM-177SSA1-1998,
contra los productos innovadores o de referencia enlistados en las págs. 11 a 22 donde usted lo podrá consultar.