CAPITULO IX
EL MEDICO Y SU RELACION CON OTROS MEDICOS

1. El médico al ingresar a la profesión, comparte con todos los demás médicos su compromiso para la atención del enfermo. Esta tradicional unión entre los médicos constituye una poderosa herramienta al servicio de los pacientes y nunca debe ser utilizada para beneficio personal.

2. No es ético y si dañino a todo el proceso de atención médica que un médico menosprecie, por razones maliciosas, la capacidad profesional, el conocimiento, las calificaciones o los servicios de otro médico o el que implique por palabra, gesto o acción que un paciente ha sido mal o inadecuadamente manejado., La utilización de este impropio menosprecio con propósitos de inducir que una persona se vuelva su paciente personal no es ético. Un especial cuidado en evitar tal situación debe ser ejercido por el médico que ha sido llamado en consulta por un colega.

3. De similar importancia, no es ético que un médico encubra a un colega que incurre en incompetencia, abandono del paciente o conducta inapropiada.

4. Un médico no debe seducir a los pacientes de otro médico, con propósitos de apropiarse de los mismos, especialmente cuando ha sido llamado como consultante.